He vuelto al lugar donde grité de placer,
de dolor, de rabia y de espanto.
El bajo oscuro, tétrico, es hoy una oficina
donde los pijos aumentan sus caudales.
Ya no hay
Sobre esa tabla estuve rogando
que pararan de azotarme
y me empotraran de una vez.
En ese lavabo del fondo,
esclavos de esclavos de amos
lamieron mis profundas heridas
y me prepararon para segundas nupcias.
Los sementales que me hacían efecto llamada
han perdido sus Nortes a día de hoy.
Otros machos flagrantes vendrán
a templar mi cuerpo corrupto.
Pocos como los que aquí me tuvieron,
pocos como los que aquí me postraron.
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jueves, 9 de febrero de 2017
domingo, 23 de noviembre de 2014
La espera
vuelta a Lisboa
suspendida sobre el vacío
ya desnuda
cumplidas las lavativas
con las tensas cuerdas
comenzado a desgarrar mi piel
espero
impaciente
tatando de excitar mi mente
con lo que vendrá a continuación
mi primera tortura
ese picor en la ceja
que no podré rascar
suspendida sobre el vacío
ya desnuda
cumplidas las lavativas
con las tensas cuerdas
comenzado a desgarrar mi piel
espero
impaciente
tatando de excitar mi mente
con lo que vendrá a continuación
mi primera tortura
ese picor en la ceja
que no podré rascar
miércoles, 5 de mayo de 2010
Desesperación
Necesito, por favor, que venga un hombre.
Necesito, de una vez, algo para pasar el rato.
Ya ni me duelen los brazos,
he repasado mentalmente toda mi vida.
Estoy hasta los ovarios de meditación.
De controlar la respiración.
Grito.
Le grito a Joao que venga.
Necesito que me consuele.
¿Qué hora es?
.
.
.
.
Las tripas rugen.
Las piernas me tiemblan.
Ya no estoy continuamente excitada.
Ya no es divertido.
Necesito, de una vez, algo para pasar el rato.
Ya ni me duelen los brazos,
he repasado mentalmente toda mi vida.
Estoy hasta los ovarios de meditación.
De controlar la respiración.
Grito.
Le grito a Joao que venga.
Necesito que me consuele.
¿Qué hora es?
.
.
.
.
Las tripas rugen.
Las piernas me tiemblan.
Ya no estoy continuamente excitada.
Ya no es divertido.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Atada al potro
En cualquier momento...
En cualquier momento vendrán esos señores
y me darán mi merecido.
Me duelen los brazos,
me tiemblan las piernas.
tengo las manos moradas.
Como se me permiten dos posturas
llamo a Joao.
Me da una bebida isotónica
y trae el potro.
No me puede decir cuánto tiempo llevo.
No me puede dar nada de comer.
No me puede dar una alegría
por mucho que me insinúe.
Me tumbo en el potro y me ata.
Pasa el tiempo.
No vienen.
Aprovecharé para dormir...
En cualquier momento vendrán esos señores
y me darán mi merecido.
Me duelen los brazos,
me tiemblan las piernas.
tengo las manos moradas.
Como se me permiten dos posturas
llamo a Joao.
Me da una bebida isotónica
y trae el potro.
No me puede decir cuánto tiempo llevo.
No me puede dar nada de comer.
No me puede dar una alegría
por mucho que me insinúe.
Me tumbo en el potro y me ata.
Pasa el tiempo.
No vienen.
Aprovecharé para dormir...
viernes, 9 de octubre de 2009
Primeras horas.
A esperar...
.
.
.
.
¿Cuánto tiempo ha pasado?
.
.
.
.
El dolor de brazos
me hace desear no haber venido.
.
.
En cualquier momento entrarán.
Uno de los señores que me invitaron,
en cualquier momento...
Me duelen los brazos.
.
.
.
.
¿Cuánto tiempo llevo atada?
Podría ser un día entero
o veinte minutos.
Me duelen mucho los brazos.
Vendrá uno y se arrodillará delante mío
me lamerá entera y me tomará.
Cuando se esté vistiendo,
llegará otro.
A lo mejor no llegan a coincidir.
Pero no me enfriaré entre visita y visita.
Me humedezco al pensarlo.
Estoy totalmente caliente.
Tengo ganas de que todo empiece.
.
.
.
.
Tengo hambre.
Ha debido pasar ya bastante tiempo.
En cualquier momento entrarán
y me reventarán.
.
.
.
.
¿Cuánto tiempo ha pasado?
.
.
.
.
El dolor de brazos
me hace desear no haber venido.
.
.
En cualquier momento entrarán.
Uno de los señores que me invitaron,
en cualquier momento...
Me duelen los brazos.
.
.
.
.
¿Cuánto tiempo llevo atada?
Podría ser un día entero
o veinte minutos.
Me duelen mucho los brazos.
Vendrá uno y se arrodillará delante mío
me lamerá entera y me tomará.
Cuando se esté vistiendo,
llegará otro.
A lo mejor no llegan a coincidir.
Pero no me enfriaré entre visita y visita.
Me humedezco al pensarlo.
Estoy totalmente caliente.
Tengo ganas de que todo empiece.
.
.
.
.
Tengo hambre.
Ha debido pasar ya bastante tiempo.
En cualquier momento entrarán
y me reventarán.
martes, 22 de septiembre de 2009
Llegada
Han puesto un pequeño mayordomo a mi servicio.
Joao me recoge en el aeropuerto
y me hace sentir una estrella de cine.
Me pongo las gafas de sol, aunque es de noche.
Cenamos bacalao. Es muy simpático.
Me lleva al sitio donde voy a pasar el fin de semana.
En el recibidor dejamos los abrigos.
Un cuarto de baño que nunca se ha limpiado.
Una sala donde se esconderá Joao. Cama, mesa, televisión, teléfono.
Una gran estancia diáfana.
No hay ventanas.
Joao recoge mi ropa. Ya no es simpático.
Por contrato, se ha convertido en un robot.
Desnuda, no tengo frio.
En un lado de la sala, un potro.
En el centro, unas anillas colgadas del techo.
Me pongo las muñequeras.
Joao llega con cuerdas y la venda para los ojos.
Levanto los brazos.
Joao me recoge en el aeropuerto
y me hace sentir una estrella de cine.
Me pongo las gafas de sol, aunque es de noche.
Cenamos bacalao. Es muy simpático.
Me lleva al sitio donde voy a pasar el fin de semana.
En el recibidor dejamos los abrigos.
Un cuarto de baño que nunca se ha limpiado.
Una sala donde se esconderá Joao. Cama, mesa, televisión, teléfono.
Una gran estancia diáfana.
No hay ventanas.
Joao recoge mi ropa. Ya no es simpático.
Por contrato, se ha convertido en un robot.
Desnuda, no tengo frio.
En un lado de la sala, un potro.
En el centro, unas anillas colgadas del techo.
Me pongo las muñequeras.
Joao llega con cuerdas y la venda para los ojos.
Levanto los brazos.
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