Mostrando entradas con la etiqueta polvos que recuerdo cuando no puedo dormir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta polvos que recuerdo cuando no puedo dormir. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de julio de 2015

reincidencia

cuando se encuentra a punto
para
y me vuelve a vejar
hasta que le suplico

me contorsiona hasta que grito
y entonces sigue
y para

quitándose el sudor de la frente
se ríe de mi desnudez atada
de mi absoluta ridiculez
y entonces sigue torturándome

metiéndome sus cosas por mis cosas
hasta que lloro

y cuando se corre en mi culo
en lugar de liberarme
me mete la polla en la boca
mientras jadea sonriendo
hasta volver a tener fuelle

y entonces sigue
me contorsiona hasta que grito
me vuelve a vejar
hasta que me tiemblan las piernas
para
hasta que le suplico que siga

me azota
para
no me libera hasta que lloro
se corre en mi culo mientras jadea

amanece mientras sigue
y para
y me vuelve a vejar
y no me libera

sábado, 18 de abril de 2015

Hoy por tí, mañana por mí

Cuando piensa que no puede más, dice la primera palabra clave. Me doy cuenta de que mi reinado está concluyendo y le azoto con más fuerza. Me duele ya el brazo de usar el la pala de ping-pong en su espalda y sus nalgas. Vuelvo a arremeter con la gran polla de látex hasta lo más profundo de sus intestinos y me monto sobre su espalda para masturbarme frotándome en su columna.
Lleva más de una hora, conmigo encima, dando vueltas a cuatro patas a la vía del tren de juguete cuando me corro ruidosamente.
Le atizo con todas mis fuerzas. Me alzo a horcajadas y le meo en la nuca.
Con la segunda palabra clave, termino la afrenta. Le quito la máscara de burro, las muñequeras y el pollón de su culo.
Cae a la moqueta jadeante, entre lágrimas, sudor y babas.
Todavía tiembla cuando le empujo hasta ponerlo boca arriba y comienzo a despertar su sexo asustado y recluido.

Me pongo la bola en la boca, me quito el corpiño y los tacones y, a cual cerda, espero su turno.

domingo, 9 de febrero de 2014

su jugo sabía a pomelo
como su cara
como su vida
tenía algo de desesperada emoción
que me doblegaba en la cama
me mancilló
derramó su jugo amargo
tantas veces como quise

y por la mañana se marchó
con su guitarra sin cuerdas
a tirarse desde un puente
a chotar las cabras
a pelar los gatos
¿quién sabe?

domingo, 19 de enero de 2014

Britt y los zánganos

caminando a cuatro patas
rodeando a los sementales
tirada de la correa de mi ama

en cuanto abrazo la columna
ya estoy atada

el anónimo hombre de cuero
prueba en mi culo
su gran aparato

cuando el ama se levanta a follarme
todos esperan en guardia
mientras me vapulea

si, satisfecha, se aparta
todos vuelven a mí

grito y jadeo sin aire
entre sudores de estufas me cubren
uno tras otro

martes, 2 de julio de 2013

Ana y Pedro

y mientras ella me vapulea
él se ríe y prepara su polla
para mi malestar
jadeante
me arrastro por el suelo
buscando la cama
pero me jala de los cabellos
y me arrastra hasta él
y me abre las piernas a golpes
si no me odian
lo aparentan muy bien
si me quieren
lo hacen salvajemente
gozo y sufro
el tiempo pasa volando

lunes, 7 de marzo de 2011

y mañana, Dios dirá

despierto acogida a todos los males
con la cabeza hueca
y dolores por todo el cuerpo
el coche quedó mal aparcado
escancié sus pollas
hasta que quedaron vacías
sin vida
y, entonces,
les pedí un poco más

imprimiré las reservas para el infierno

lunes, 22 de noviembre de 2010

sábado 20

no pude avisar a los bomberos porque siempre tuve algo en la boca
no estábamos para nadie
tampoco oí las sirenas, porque estaba gritando
parece ser que hubo una serie de disturbios en la ciudad
y nosotros, ajenos a todo, retozamos
no desalojamos cuando se nos ordenó porque estábamos atados
tan solo percibimos aquel olor a chamusquina
no salimos ni a la ventana
porque estábamos disfrutando

miércoles, 28 de julio de 2010

Auuuuuu!

la luna llena
no hay nadie en el deslunado
mis gemidos tienen eco
mi cara contra el tendedero
mi culo contra su polla
las pinzas se caen, se van

miércoles, 26 de mayo de 2010

Un domingo cualquiera

de pie, desnuda
con las sandalias de romana que tanto te ponen
por delante,
tu mano callosa frota todo mi coño
por detrás,
entre mis nalgas tu polla

me quiero tumbar, abierta de piernas
y que me destroces, si puedes
pero tu mano libre no me deja
aúllo
me tiemblan las piernas al correrme
pero sigues con el masaje
grito
te ríes y aceleras tu mano
cada vez más rápido
y mis piernas vuelven a temblar
ahora sí, me dejo caer, muerta
has empezado muy bien
pero tienes toda la noche
para llenar
para llenarme

sin corte  publicitario
con la polla dentro
me sigues acariciando
ahora despacio
ahora deprisa
ahora despacio
¡cómo te odio!
con tus ojos de idiota
riéndote de mis caras
sé que, si me muevo, te corres
sabes que, si me frotas más deprisa, me corro
tablas
comienzas a lamerme el cuello
y las orejas
y las tetas
y, ciego de ira, descargas

empezamos de cero
por las bocas
a palparnos los cuerpos sudados
te revivo la polla con la lengua
y me siento encima tuyo
despacio, muy despacio
bailo la danza del vientre
pese a tus arranques de furia
tardamos un buen rato en que te corras

ahora queda mi coño
y tu lengua viperina
y esos dedos que se equivocan de agujero
y mi cuerpo vuelto del revés
tenso
esperando pacientemente
que te dé la gana acabarme

domingo, 13 de diciembre de 2009

La pareja estable

Hace ya cinco años, yo era camarera en un hotel.
Ellos estaban de cena, de celebración.
Llevaban juntos una década.
Me piden opinión sobre un vino.
No lo había probado. No supe decirles.
Lo quieren, lo sirvo. Les pongo la cena.
Me ofrecen una copa. Él me mira.
No puedo, estoy trabajando. Ella me mira.
Cada vez que paso por delante de ellos
me contoneo, les sonrío, los dos me miran.
Están muy contentos.
Pagan la cena.
Me dicen su habitación. Son muy simpáticos.
Quieren que suba, con ellos.

Después de las cenas,
se ha hecho muy tarde.
Rocio me abre la puerta.
Está desnuda. Es muy delgada.
Nos parecemos un poco.
Carlos ya se ha corrido.
Desde la cama, me invita.
Estoy sudada, me duelen los pies.
Me doy una ducha.
Rocío abre la mampara,
entra y me toca.
Estamos un buen rato.
Me da un albornoz y me lleva a la habitación.
Me lanza en la cama y me lame.
Carlos nos mira encantado.
Su polla vuelve a triunfar.
Nos besamos con su polla enmedio.
Qué nivel, Rocío me acaricia y yo la respondo.
Ahora mismo, es el hombre más afortunado.

Tanto que se deja llevar y se corre sin querer.

Le hago una cubana
para intentar que no se relaje.
Rocío me tira de los pelos y me lleva al sofá.
Parece que se pelean por mí. Me excita muchísimo.
Ella me come el coño.
Llega Carlos y me penetra.
Rocío se toca mirándonos.
Sudo, jadeo, me corro.
Carlos se folla a su mujer.

Caemos rendidos en la cama.
Dormimos abrazados.
Me despierto a media noche. Me están tocando.
Me enciendo rápidamente y les doy guerra.
Cada uno a un lado me toca a su antojo,
me susurran cerdadas.
Exploto.

Como lo piden por favor, acepto.
Me tumban en la cama.
Él me penetra,
ella se sienta en mi cara, mirándole.
Pasan de mí, se miran.
A punto de correrse, se cogen de la mano.
¡Qué bonito, cómo se quieren!
Se lanzan a por mí. Me dan placer.

Ha pasado mucho tiempo y no he dejado de verlos,
de celebrar su aniversario de vez en cuando.
Un beso, amigos.