jueves, 17 de septiembre de 2009

El encuentro de anoche

En el comienzo de las eliminatorias por el título, se enfrentaron ayer noche Violeta Champion y Aquiles Méndez, en el estadio del segundo. Temperatura: veintitrés grados. Instalaciones: buen estado. Cena: de encargo. Vino: peleón.
Comenzaron los primeros intercambios con excesivo respeto. Más del que se le presupone a dos adversarios tan experimentados. Se puede decir que se estaban tanteando, esperando el momento de entrar realmente en acción.
Trancurridos alrededor de treinta lentos minutos, Aquiles aceleró totalmente el ritmo del partido, haciendo valer su superioridad física, y manejó a Violeta durante éste periodo. Esto nos dió un final de la primera parte primoroso, con internadas por el centro y por detrás dignas de recordar e incluso un golazo en el tiempo de descuento.
Por ello, se llegó al descanso con uno a cero en el casillero.
Dado que el conservadurismo no le había funcionado, y sabiéndose superior, en la reanudación Violeta salió a por el encuentro sin más miramientos. Y, cuando Violeta está a gusto y lleva la manija del partido, no tiene rival.
Uno, dos, y hasta tres orgasmos casi consecutivos, fruto de la creatividad, el esmero, y el gran abanico de recursos exhibidos por la propia Violeta.
El de anoche fue, en definitiva, un gran encuentro. De los que nos gusta asistir, que justificó, con creces, el precio de la entrada. Un gran espectáculo.
Queda el partido de vuelta, donde se decidirá quién pasa a la siguiente fase.
Dado el resultado de ayer, y debido a su gran estado de forma, todo nos hace pensar que Violeta se crecerá en su casa y saldrá a pecho descubierto a pasárselo lo mejor posible.

2 comentarios:

  1. Es que, aunque nos joda, el puto fútbol es ya un idioma universal.
    Como lo odio, lo utilizo a mi favor.

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